Wagyu literalmente significa Japón (Wa), y ganado o ternera (Gyu), que identifica la generalidad de las razas originalmente existentes en Japón.
Durante siglos, la religión budista prohibió el consumo de carne de vacuno. Los animales eran solamente utilizados para las labores del campo y el transporte. Las mujeres y los hijos se ocupaban de sus cuidados y tenían para ellos la consideración de un miembro más de la familia.
Gracias a esta situación, la raza Wagyu ha llegado a nuestros dias sin haber sido sometida a ningún mejoramiento genético de gran intensidad, conservándose una raza primitiva con todas sus cualidades originales.
La raza Wagyu está considerada como la dispensadora de mejor carne bovina del mundo. La carne de Wagyu se diferencia claramente de la de cualquier otra raza bovina, siendo muy superior en los aspectos más importantes relacionados con la calidad, como son la jugosidad, la terneza o el flavor.
Dentro de la raza Wagyu cabe distinguir dos tipos, el Wagyu Negro y el Wagyu Colorado, y dentro de cada uno de estos subyacen varias lineas genéticas, cada una de ellas con unas características muy definidas.
Las líneas de Wagyu Negro son las más abundantes y también las que producen la carne de mayor calidad. Procedente de la prefectura de Hyogo y de capa negra, estos animales dan lugar a la famosa carne de Kobe o Tajima, considerada en muchos ámbitos como la mejor carne del mundo.
Creado para su explotación cárnica, el Wagyu colorado es el resultado de cruzar animales wagyu con otros procedentes de razas europeas de crecimiento rápido como el shimental o shorthorn. No obstante, su carne posee un grado de veteado inferior.
En la industria de la carne, el concepto de calidad es un término subjetivo de difícil valoración. Nuestros animales tienen una composición genética estable, alcanzan una edad en la que están completamente desarrollados y se alimentan de pastos naturales con un suplemento final para garantizar el adecuado estado de la carne.